Conversatorios de la Democracia

enconstruccion

I Conversatorio Internacional (2014)

LAS LEYES MORDAZA DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Comprender el significado y los alcances de este novedoso e inédito fenómeno autoritario contemporáneo es  indispensable para el entendimiento cabal del conjunto de leyes que hoy buscan transformar el régimen de la prensa y sus libertades en las Américas, y no solo reformarlo; para lo cual se esgrime falazmente la  urgencia de la democratización de los medios que sirven a la libertad de expresión, el fortalecimiento el pluralismo, y la libre competencia entre los mismos sin distorsiones ni deslealtades.

La comprensión de esta modalidad de  ”dictadura del siglo XXI” – como la califica el ex presidente ecuatoriano Osvaldo Hurtado – es, como lo creemos, condición previa para que la misma prensa y los periodistas alcancen conjurar y revertir con eficacia los daños irreparables que el señalado Socialismo de disfraz desde ya les ocasiona a sus oficios y erosiona el sentido mismo de la libertad y la esencia de la vida democrática dentro del Estado de Derecho; pues además viene con el propósito de parcelar la libertad de expresión, separándola de la comunicación e información como si fuesen cosas distintas para así sujetar a las últimas mediante normas de intervención y censura.

La revisión formal, sustantiva, y comparatista, de las leyes de regulación de los medios radioeléctricos – a la prensa escrita por ahora sólo la incluye la legislación ecuatoriana – y de los contenidos de la información que estos obtienen, elaboran y transmiten, adoptadas en los países mencionados durante el curso de estos primeros años del siglo ( a saber, la  Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de la República Argentina, de 10 de octubre de 2009 (Ley 26.522), constante de 166 artículos; en la Ley General de Telecomunicaciones, Tecnologías de Información y Comunicaciones (Ley 164) promulgada por Bolivia el 8 de agosto de 2011, con 113 artículos, 10 disposiciones transitorias y una disposición única abrogatoria y derogatoria; y en la Ley Orgánica de Comunicación del Ecuador, promulgada el 21 de junio de 2013 con 119 artículos, 24 disposiciones transitorias, 6 disposiciones reformatorias, 2 disposiciones derogatorias, y una disposición final), permitirá identificar como odre principal sobre el que todas a una se inspiran sin mengua de sus diferencias, a la Ley RESORTE – Ley de Responsabilidad Social de Radio y Televisión de Venezuela – sancionada en el año 2004 y reformada en 2010, constante de 35 artículos, siete capítulos, siete disposiciones transitorias y dos disposiciones finales.

Es propósito del conversatorio programado, contando con el apoyo de las organizaciones de la prensa Occidental, auscultar, desde distintos ángulos – político, jurídico, comunicacional – las líneas más adecuadas para la profundización en el estudio y análisis comparativo de la cuestión, fundamentado en el conocimiento de experiencias reales y en avance, en modo de que sus resultados resultes útiles y sean susceptibles de generar recomendaciones y líneas de acción que salvaguarden los estándares democráticos de la libertad de expresión y prensa en el Hemisferio.

 

II Conversatorio Internacional en Homenaje a “Rafael Caldera” (2016)

 DEMOCRACIA, ESTADO DE DERECHO, DERECHOS HUMANOS Y HUMANISMO CRISTIANO

La jurisprudencia de los tribunales internacionales de derechos humanos destaca, repetidamente, que en una sociedad democrática los derechos y libertades inherentes a la persona, sus garantías y el Estado de Derecho constituyen una tríada, cada uno de cuyos componentes se define, completa y adquiere sentido en función de los otros. En otras palabras, se considera en propiedad que el principio de la legalidad, las instituciones democráticas y el mismo Estado de Derecho son inseparables.

La doctrina social de la Iglesia, de modo particular la Encíclica Centesimus Annus, recuerda con precisión que “una auténtica democracia es posible solamente en un Estado de Derecho y sobre la base de una recta concepción de la persona humana”

 No obstante lo anterior, puede advertirse – por obra del mismo fenómeno de la mundialización y su incidencia sobre el carácter impermeable tradicional de las fronteras políticas, sociales y culturales – la emergencia contemporánea de un debate crítico que postula la supuesta crisis que vive la democracia dentro de la misma democracia; o la renovación que demanda el Estado de Derecho, en modo tal de que las formas de una y de otro fortalezcan la idea de la Justicia, para restablecer la idea fuerza de los derechos humanos o derechos del hombre – que éste posee justamente como tal y por ser tal – como centrales y columna vertebral de la experiencia ciudadana y del ejercicio cotidiano de la libertad. Y al respecto, desde ya, previene el mismo magisterio eclesial, al afirmar que “las nuevas realidades, que se manifiestan con fuerza en el proceso productivo, como la globalización de las finanzas, de la economía, del comercio y del trabajo, jamás deben violar la dignidad y la centralidad de la persona humana, ni la libertad y la democracia de los pueblos”.

Al efecto, con motivo del centenario del nacimiento de uno de los más prestigiosos fundadores del movimiento social cristiano en América Latina, quien fuera dos veces Presidente de Venezuela, el Observatorio Iberoamericano de la Democracia, contando con el acompañamiento de distintas instituciones internacionales, extranjeras y venezolanas, se propone convocar un conversatorio, bajo el título Democracia, Estado de Derecho, derechos humanos y humanismo cristiano, que, imaginando escenarios, identifiquen los estándares permanentes e invariables que, ajustados conceptual y operativamente y aproximados al siglo de la inteligencia artificial o de las comunicaciones globales en curso, con su achicamiento de fronteras y forjadora de una sociedad de vértigo, alcancen salvaguardar los valores éticos en los que se fundan secularmente los derechos humanos, la democracia – dentro de cuyos odres sólo pueden realizarse éstos – y el carácter teleológico de la ley, como garantía de unos y de otra.