¿Quienes Somos?

El Observatorio Iberoamericano de la Democracia adquiere su personería jurídica, como asociación civil no gubernamental, con la Resolución IGJ/No. 000468 de la Inspección General de Justicia del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la República Argentina, dictada el 27 de junio de 2007, y lo integran un conjunto de académicos e intelectuales, docentes e investigadores, y hombres con formación de Estado o experiencia institucional en la defensa de la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho, quienes compartimos los siguientes Principios Rectores:
1.  Toda persona, como lo proclama la Declaración Universal de Derechos Humanos, tiene derecho a un orden social e internacional en el que los derechos humanos y las libertades fundamentales se hagan plenamente efectivos.

2.  La libertad personal y la justicia social, fundadas en el respeto a los derechos esenciales del hombre, no pueden alcanzarse fuera del cuadro de las instituciones democráticas. De donde la democracia tiene como base el respeto de la persona humana y el Estado de derecho.

3. La democracia es un derecho de los pueblos y es obligación de los Gobiernos promoverla y defenderla como único sistema en el que pueden realizarse los derechos humanos y asegurarse la protección contra los excesos de poder del Estado.

4. El ejercicio efectivo de la democracia representativa es la base del Estado de Derecho y de los regímenes constitucionales de los Estados. Ella se refuerza y profundiza con la participación permanente y responsable de los ciudadanos y con apego a las reglas de la Constitución.

5.La democracia es un valor universal aun cuando no exista un modelo único de la misma; pero todas las democracias tienen características comunes e irrenunciables.

6. Son elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al Estado de Derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos.

7. El gobierno democrático basa su legitimidad de origen, así, en la voluntad popular, manifestada periódicamente mediante elecciones libres y justas. La democracia, con su carácter representativo y pluralista, entraña la responsabilidad ante el electorado, la obligación de las autoridades públicas de ajustarse a la ley, y la administración imparcial de la justicia.

8. Todos los ciudadanos, a su vez, tienen derecho de participar en la dirección de los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos. Tienen derecho de votar y de ser elegidos en elecciones periódicas y auténticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores. Y también tienen derecho de acceder, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de sus países.

9. Son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia en las actividades gubernamentales, la probidad y responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales, la subordinación de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida, y la libertad de expresión y de prensa.

10. La democracia es la mejor salvaguardia de la libertad de expresión, de la tolerancia para con todos los grupos de la sociedad y de la igualdad de oportunidades para cada persona.

11. La democracia y el desarrollo económico y social con interdependientes y se refuerzan mutuamente. La libertad económica, la justicia social y la responsabilidad medioambiental son indispensables para la prosperidad. El libre albedrío del individuo, ejercido en un clima democrático y protegido por el Estado de derecho, sienta las bases necesarias para el éxito del desarrollo económico y social.

12. Es deber del Gobierno y derecho de la sociedad el fomento de la actividad económica que respeta y apoya la dignidad humana. La libertad y el pluralismo político son elementos necesarios para desarrollar economías de mercado  en las que pueda alcanzarse un crecimiento económico sostenible con justicia social y prosperidad, y para que tenga lugar la expansión del empleo y uso eficaz de los recursos económicos

13. Toda persona tiene derecho de interponer y de tener garantizados  recursos efectivos, tanto nacionales como internacionales, contra cualquier violación de sus derechos, y los Estados deben cooperar y ayudarse entre sí con el fin de hacer irreversibles las conquistas de la democracia.

La Presidencia y la Vicepresidencia provisorias del Observatorio Iberoamericano de la Democracia las ejercen, hasta avanzar hacia su afirmación institucional y despliegue de sus primeros programas, el doctor Asdrúbal Aguiar, Catedrático Titular de la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela, Profesor Visitante del Programa Doctoral de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad del Salvador, y el doctor Gregorio Badeni, Catedrático Titular de la Universidad de Buenos Aires, ambos Académicos Correspondiente y Titular, respectivamente, de las Academias Nacionales de Ciencias Morales y Políticas y de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires.